Hola, me llamo Pino, y mi viaje hasta aquí ha sido, cuando menos, interesante. Profesionalmente, procedo del mundo de la comunicación, concretamente, del Periodismo. Comencé trabajando en prensa, radio y tv. Después de varios años me dieron la oportunidad de llevar gabinetes de prensa y comunicación. En uno de ellos me enfrenté a un reto considerable. La persona que me había contratado no tenía ninguna habilidad para hablar en público, lo pasaba francamente mal, y su trabajo requería exponerse casi diariamente a los medios de comunicación y multitud de colectivos sociales y profesionales. Si bien yo tenía los conocimientos para enfrentarme a un micrófono desconocía cómo traspasar esa experiencia a otros. Para ayudarle decidí formarme en el manejo de la oratoria y habilidades dialécticas. Yo aprendí, esa persona mejoró considerablemente y todos salimos ganando.
Con ese aprendizaje se me abrió un mundo apasionante, el dominio de la palabra más allá del periodismo. Seguí formándome y ayudando a otras personas desde sucesivos gabinetes de prensa hasta que la directora del colegio de mi hijo me propuso dar clases a los niños de oratoria. Yo jamás había tenido contacto laboral con niños, experiencia cero, pero se me planteo como un reto emocionante, una oportunidad increíble de seguir creciendo personal y profesionalmente.
Comencé con niños de doce años, en sexto de Educación Primaria. Fue la mejor decisión, en cuanto al trabajo, que he tomado en mi vida. Ver cómo los niños y niñas absorbían como esponjitas todos los conocimientos y los aplicaban a sus vidas diarias fue sorprendente.
Recuerdo estar comiendo con una amiga en una pizzería cuando se me acercó una chica acompañada de una de mis alumnas de aquel entonces. Me quería agradecer el cambio que había dado su hija, había empezado a superar su timidez y a hablar con seguridad tanto en el colegio como fuera. Ahí decidí seguir con esta iniciativa, la de dar la oportunidad a los niños y los mayores a expresarse con firmeza, a tener confianza en sí mismos, a incrementar su autoestima, a ser útil a la sociedad compartiendo mis conocimientos.